Alergia e Inmunologia

La alergia es una afección causada por un mecanismo de hipersensibilidad del sistema inmunitario que genera una reacción exagerada que se produce cuando el organismo se encuentra con estímulos o agentes que son inocuos y habitualmente tolerados por la mayoría de las personas, lo que genera una serie de alteraciones inflamatorias en la piel y mucosas responsables de los diferentes síntomas y signos de las enfermedades alérgicas. Estas reacciones se manifiestan clínicamente de forma variada y diferente, no solo de persona a persona sino también en las distintas etapas de la vida de una misma persona, lo que se denomina marcha alérgica. Existen factores predisponentes genéticos y factores ambientales desencadenantes, es decir que no se nace alérgico, sino que se tiene una predisposición genética y en función de los factores ambientales la persona se hace alérgica a determinadas sustancias con capacidad de producir una respuesta inmunológica de hipersensibilidad y posteriormente alergia. Estas sustancias se denominan alérgenos.
Las consultas por alergia aumentan un 25% en primavera.
Los alérgenos más comunes provienen de árboles (plátano, arce y fresno), esporas de los hongos, ácaros del polvo, epitelio de mascotas, ingesta de medicamentos (antibióticos, analgésicos, anestésicos) , veneno de insecto (abeja, avispa), ejercicio y consumo de alimentos (leche de vaca, huevo, frutos secos, frutas). Por eso es necesario realizar un diagnóstico etiológico para identificar el alérgeno al cual está sensibilizado el paciente.
Las enfermedades alérgicas más frecuentes son: rinitis alérgica que puede coexistir con conjuntivitis alérgica, asma alérgico, urticaria que puede asociarse a angioedema, dermatitis atópica, dermatitis de contacto, alergia alimentaria y anafilaxia que es la enfermedad alérgica más grave.
El alergólogo es aquel médico especializado y preparado para prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades alérgicas, así como educar a pacientes y familiares acerca de ellas. Tiene como objetivo fundamental en su práctica diaria intentar identificar el alérgeno responsable de la enfermedad alérgica. Una vez identificada la causa mediante las diferentes pruebas diagnósticas, será posible instaurar todas las medidas disponibles para controlar el proceso alérgico y mejorar por tanto la calidad de vida del paciente alérgico.
La función del alergólogo es realizar un seguimiento adecuado del paciente a lo largo de las diferentes etapas de la enfermedad alérgica y establecer medidas preventivas dirigidas a disminuir la aparición de nuevas sensibilizaciones y evitar la progresión de la enfermedad alérgica.
El tratamiento integral del paciente alérgico incluye cuatro apartados: medidas de control ambiental, tratamiento farmacológico, inmunoterapia que frena la aparición de nuevas sensibilizaciones y la educación del paciente alérgico y sus familiares.