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publico la nota  realizada a Santiago Arauz

Día internacional de la sordera: hay que identificar lo más temprano posible las dificultades audiológicas

Hoy se conmemora el Día Internacional de la Sordera para reivindicar las demandas de las comunidades sordas en cuanto a sus derechos y generar concientización. En la Argentina, la hipoacusia afecta entre 700 y 2.100 chicos al año de vida por lo que se detección precoz es de gran importancia. Al respecto opinó para Télam el otorinolarongólogo Santiago Alberto Arauz.

Por Santiago Alberto Arauz (*)
Desde inicios del año 2001 se estableció como obligatorio la pesquisa auditiva a todos los niños del país recién nacidos, en lo posible antes del alta institucional, a los 48-72hs de su nacimiento, pudiendo realizarse hasta el tercer mes de vida.

Es la Ley 25.415 la cual consta de 7 artículos. Su finalidad es identificar de forma temprana a todos aquellos niños recién nacidos con dificultades audiológicos. Es de carácter obligatorio, y subrayo su obligatoriedad, porque hoy, más de quince años después de implementada la Ley aún no se realiza el estudio a muchos de nuestros chicos nacidos en el país.

Una vez identificado el niño con hipoacusia procedemos a identificar el tipo y grado del problema.

Muchas veces, por suerte la mayoría, son problemas menores de fácil resolución con algún tratamiento médico, o algún procedimiento quirúrgico sencillo. Este es el caso de las hipoacusias producidas por acumulación de secreciones en el oído medio, que no han producido un daño a nivel de la membrana timpánica o del oído medio y su contenido, la cadena oscicular (martillo, yunque y estribo). Dichas situaciones podemos clasificarlas como hipoacusias conductivas o de transmisión por afectar el sistema timpanooscicular encargado de tal función.

En otros casos más complejos, existe o se suma un componente neurosensorial a dicha hipoacusia. Lo que quiere decir que la hipoacusia en consecuencia de algún daño a nivel del oído interno o de las neuronas que conforman la vía auditiva central desde el nervio auditivo en su emergencia del oído interno (o cóclea) hasta su llegada al Área Temporal de la corteza cerebral encargada de codificar el estímulo acústico. Para estos casos el paciente requiere de otoamplifonos convencionales o del uso de un audífono implantable conocido como el implante coclear.

El desarrollo de estos dispositivos ha permitido a aquella persona con dificultad auditiva, darle solución a ese problema, pudiendo adquirir un lenguaje, situación que es fundamental antes de los 2-3 años de vida. La situación ideal es identificar al paciente de forma más temprana posible, y realizar el procedimiento antes del año de vida, para equiparar a aquel niño que ha nacido con una audición normal con aquel que no corrió con la misma suerte.

Muchas de estas hipoacusias son prevenibles cuando la madre ha tenido un embarazo controlado, sin sobresaltos, evitando procesos infeccioso durante el parto por ciertos gérmenes como la toxoplasmosis y el citomegalovirus. Situaciones que eventualmente pueden afectar la audición de nuestros chicos, aún hoy en día no son completamente controlables.

Situaciones particulares son para aquellos niños que requieren de algún tipo de asistencia neonatal. Ya sea por haber sido prematuros y que presenten por ejemplo hiperbilirrubinemias exageradas, infecciones neonatales con distress respiratorio, o que requiera de tratamiento médico con drogas ototóxicas como antibióticos aminoglucosidos, o ciertos diuréticos.

Un rápido diagnóstico y pronta intervención, antes de cumplir el año de vida, resulta fundamental para evitar que la hipoacusia afecte el desarrollo de los niños y su inserción en la sociedad.

(*) Médico Especialista en Otorrinolaringologia